¿Qué es el estrés?

Cuando las situaciones sobrepasan nuestras posibilidades de respuesta.

Entendemos por estrés, el impacto emocional causado por situaciones agobiantes y demasiado demandantes que sobrepasan nuestras posibilidades de respuesta.

Estas situaciones originan que se produzca el aumento de una serie de hormonas que preparan al organismo, tanto física como mentalmente, para una respuesta más efectiva. Es lo que sucede en situaciones de emergencia, en las que las personas han llevado a cabo acciones que en una situación normal, no hubieran imaginado que fueran capaces de ello.

Eustrés

Estrés puntual

El estrés puntual es una situación que se da normalmente en la naturaleza y es el que activa, por ejemplo, la huida de la presa frente al depredador. Este tipo estrés se considera positivo y se denomina eustrés.


Distrés

Estrés crónico

Cuando la situación estresante se mantiene en el tiempo, estrés crónico, como ocurre en la vida cotidiana, en la que estamos sometidos a diversos factores estresantes que se repiten de forma continua, como la presión laboral, las preocupaciones por la familia, la situación actual de confinamiento, la preocupación por enfermar, etc., suponen una situación negativa y se denomina distrés. Ante estas situaciones, el organismo responde de la misma forma en la que sucedería en una situación de peligro, pero sin que exista un peligro real, lo que puede llevar a problemas de salud.

¿Qué ocurre durante el estrés?

En una situación de estrés, el organismo aumenta la liberación de algunas hormonas que también actúan como neurotransmisores. Entre las más importantes se encuentran la adrenalina, que es segregada por la médula suprarrenal, y la noradrenalina, liberada por las neuronas adrenérgicas. La liberación de estas hormonas provoca un aumento de la presión arterial, la frecuencia cardiaca, incrementa la actividad de las plaquetas (células que participan en la formación de coágulos), entre otros efectos, y preparan al individuo para la huida de un “supuesto peligro”. Esta situación de forma continuada en el tiempo, puede provocar efectos negativos en la salud e incluso la muerte [1].

Manifestaciones del estrés

¿Qué síntomas presenta una persona con estrés?

Alteraciones psicológicas

  • Sentido de miedo y peligro.
  • Dificultad para relajarse y cansancio.
  • Incertidumbre y miedo por el futuro.
  • Pensamientos negativos.
  • Irritabilidad e impaciencia.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Trastornos de la memoria.
  • Trastornos del sueño.
  • Pobre claridad mental.
  • Nerviosismo.
  • Pérdida de interés en las actividades diarias.
  • Sensación de desaceleración psicofísica.
  • Tristeza sin motivo.

Alteraciones físicas

  • Dificultad para respirar y sentido de opresión en el pecho.
  • Sofocos de calor o escalofríos.
  • Dificultad para tragar y sensación de nudo en la garganta.
  • Taquicardia.
  • Sudoración excesiva.
  • Tensión muscular.
  • Dolor de cabeza.
  • Dificultad para dormir bien.
  • Somnolencia.
  • Cambio en el apetito.
  • Cansancio físico y fatiga.


Consecuencias

¿Qué consecuencias puedo tener si no regulo mi estrés?

Existe abundante evidencia científica sobre los efectos negativos del estrés en la salud, y en especial, del estrés crónico. Recientemente, se ha visto que los factores estresantes que implican la evaluación social y el rechazo, y que pueden inducir experiencias de "dolor social", activan algunas de las regiones del cerebro que están involucradas en el dolor físico [2]. Aunque el estrés provocado por la vida cotidiana es un factor de riesgo importante para la enfermedad, no todas las personas que experimentan estrés enferman, ya que hay diferencias individuales en cómo las personas lo perciben, y cómo el cerebro inicia los procesos biológicos posteriores que promueven la enfermedad [2]. El estrés puede ser un factor desencadenante o agravante para muchas enfermedades y afecciones patológicas[1]. Algunos estudios han demostrado que el estrés tiene muchos efectos sobre el sistema nervioso humano, pudiendo llegar a causar cambios estructurales en diferentes partes del cerebro[1].

Efectos sobre la memoria
Existe una relación inversa entre el nivel de cortisol (hormona que también aumenta durante el estrés) y la memoria, de modo que el aumento de los niveles de cortisol después del estrés prolongado, lleva a una reducción en la memoria. Este efecto sobre la memoria depende en gran medida del tiempo de exposición al estímulo estresante. Se ha visto, que dependiendo del momento del estrés, la memoria puede mejorar o empeorar [1].
Efectos sobre la cognición y el aprendizaje
El estrés también tiene efectos negativos sobre la cognición y el aprendizaje, dependiendo de su intensidad, duración, origen y magnitud [1]. La cognición es la recepción, la percepción y la interpretación de los estímulos que recibimos, e incluye el aprendizaje, la toma de decisiones, la atención y el juicio [1].
Efectos en el sistema inmune
Estudios han asociado que las personas bajo estrés tienen más probabilidades de tener un sistema inmunitario deteriorado y, como resultado, sufren más frecuentemente enfermedades [1].
Efecto sobre el sistema cardiovascular

El estrés puede activar el sistema nervioso simpático (SNS) y a veces, sobre el parasimpático (SNP). El efecto sobre el SNS produce principalmente:

  • aumento de la frecuencia cardíaca
  • aumento de la fuerza de contracción del corazón
  • vasodilatación en las arterias de los músculos esqueléticos
  • estrechamiento de las venas
  • contracción de las arterias en el bazo y riñones
  • disminución de la excreción de sodio por parte de los riñones [1].

Estos cambios pueden contribuir a un aumento de la presión arterial, un aumento de los lípidos en la sangre, trastornos en la coagulación, cambios vasculares, y arterosclerosis. Pudiendo aumentar el riesgo de trombosis, causar arritmias cardíacas y posteriormente infarto de miocardio.

Su efecto, si activa el SNP, da como resultado:

  • una disminución o, incluso, una interrupción total del latido del corazón
  • disminución de la contractilidad
  • reducción en la guía de los impulsos por la red de transmisión de estímulo cardíaco
  • vasodilatación periférica
  • disminución de la presión arterial.
Efecto sobre el sistema gastrointestinal

Los efectos del estrés en el sistema gastrointestinal se pueden clasificar en seis acciones diferentes [1]:

  • trastornos del movimiento del tracto gastrointestinal
  • irritabilidad visceral aumentada
  • alteración de diversas secreciones gastrointestinales
  • alteración de la permeabilidad de la barrera intestinal
  • efectos negativos en el flujo sanguíneo que llega al tracto gastrointestinal
  • aumento del recuento de bacterias intestinales, lo que favorece la disbiosis
Efecto sobre el sistema endocrino
El estrés tiene muchos efectos sutiles y complejos sobre la actividad del sistema endocrino, al mismo tiempo, el sistema endocrino tiene muchos efectos sobre la respuesta al estrés. El estrés puede activar o cambiar la actividad de muchos procesos endocrinos asociados con el hipotálamo, las glándulas pituitaria y suprarrenal, el sistema adrenérgico, las gónadas, la tiroides y el páncreas [1].
Referencias
  1. Yaribeygi H, Panahi Y, Sahraei H, Johnston TP, Sahebkar A. The impact of stress on body function: A review. EXCLI J. 2017;16:1057–72.
  2. Slavich GM. Life Stress and Health: A Review of Conceptual Issues and Recent Findings. Teach Psychol. 2016;43(4):346–55.